Inteligencia patrimonial: por qué proteger lo que has construido no es un lujo para millonarios

La inteligencia patrimonial ayuda a identificar qué bienes, ingresos y proyectos pueden ponerse en riesgo y cómo protegerlos antes de que ocurra un imprevisto. La especialista Tita González explica que no es un servicio exclusivo para millonarios y que existen seguros desde 500 pesos mensuales.

¿Crees que no necesitas pensar en tu patrimonio porque no tienes una mansión, varias propiedades o una cuenta bancaria con muchos ceros? Quizá debas replantearlo.

El patrimonio no empieza cuando compras una casa de millones de pesos. Empieza mucho antes: con el departamento que terminaste de pagar, el automóvil que usas para trabajar, los ahorros que has reunido durante años, el negocio familiar, los muebles de tu hogar o incluso con aquello que permite que tu familia mantenga su estabilidad económica.

A eso se refiere la inteligencia patrimonial: conocer qué has construido con tu esfuerzo, identificar qué riesgos podrían ponerlo en peligro y planear cómo protegerlo antes de que ocurra un imprevisto.

Para Tita González Monjaraz, especialista en inteligencia patrimonial y fundadora de Pro Seguros by Tita González, la mayoría de las personas empieza demasiado tarde.

“La mentalidad de cuidar el patrimonio debe empezar desde ya, o como dicen, desde ayer. en México vamos tarde”.

No necesitas ser rico para proteger tu patrimonio

Uno de los grandes mitos es pensar que estos servicios están reservados para empresarios o personas con grandes fortunas.

Nada más lejos de la realidad.

“No se trata de tener un gran patrimonio, sino de cuidar el patrimonio que a ti te ha costado tu trabajo hacer”, explica González.

Ese patrimonio puede ser tan sencillo como el hogar donde vive tu familia, el automóvil con el que trabajas, los ahorros de años o incluso la capacidad de seguir generando ingresos.

Por eso insiste en que la protección debe adaptarse a la realidad económica de cada persona.

“Los seguros son tan baratos o tan caros como tú quieras tenerlos. En función de tus ingresos se diseña un plan. Hay seguros que cuestan desde 500 pesos al mes”.

Ella misma pone su experiencia como ejemplo.

Actualmente cuenta con ocho seguros de vida, pero no los contrató todos al mismo tiempo.

“Mi capacidad económica ha ido creciendo y conforme fue creciendo también fui comprando más seguros. Lo importante es empezar.”

QUIZA TE INTERESE ESTO: México le tiene miedo a hablar de sexualidad y las niñas están pagando el precio

Un seguro no sólo sirve cuando ocurre una tragedia

Cuando alguien escucha “seguro de hogar”, suele imaginar incendios, terremotos o inundaciones.

Sin embargo, la realidad cotidiana es muy distinta. La mayoría de los siniestros que atienden las aseguradoras son accidentes mucho más comunes y que pueden representar gastos importantes para cualquier familia.

A Tita González, por ejemplo, le explotó la estufa.

“La compañía pagó todos los daños”.

La especialista en servicios financieros destaca que la mayoría de la gente desconoce que un seguro de hogar puede cubrir situaciones tan cotidianas como:

  • que un invitado se caiga dentro de la casa y necesite atención médica;
  • que la persona que ayuda con la limpieza doméstica sufra un accidente;
  • que un hijo rompa mercancía en una tienda departamental
  • o incluso el robo o daño accidental de algunos objetos personales, dependiendo de la cobertura contratada.

“No tienen que ser tragedias enormes. Son incidentes que ocurren todos los días”.

Y añade un ejemplo muy sencillo.

“Una visita se cayó en tu casa. El seguro cubre los gastos médicos. ¿Cuántas veces una caída que parecía pequeña termina convirtiéndose en un gasto fuerte?”

González considera que justamente ahí está el error más común: pensar que un seguro sólo sirve para eventos extraordinarios, cuando en realidad puede resolver problemas más frecuentes.

Foto de Towfiqu barbhuiya en Unsplash.

Inteligencia patrimonial es anticiparse

La inteligencia patrimonial parte de una idea muy sencilla: preguntarse qué pasaría si mañana ocurriera algo inesperado.

No se trata de vivir con miedo, dice Tita, se trata de reconocer que los accidentes existen y que una enfermedad, una demanda, un accidente doméstico o la pérdida temporal de ingresos pueden afectar seriamente la estabilidad económica de una familia.

Planear con anticipación permite reducir ese impacto.

“Lo importante es cuidar lo que es tuyo y tener la visión de hacerlo, porque muchas personas no quieren visualizar que todo puede cambiar de un día para otro”.

Las amas de casa también generan patrimonio

Otro de los errores más frecuentes, dice González, es pensar que sólo quien recibe un salario necesita protegerse.

Las amas de casa son un ejemplo claro.

Aunque muchas veces no reciben un ingreso propio, realizan un trabajo cuyo valor económico suele pasar desapercibido.

“Es la actividad más importante de la sociedad. Es la que sostiene el mundo”.

Por eso considera que también deben formar parte de una estrategia patrimonial.

“Aparta 500 pesitos al mes. Además de protegerte, también empiezas a construir un ahorro”.

La especialista invita especialmente a las mujeres a pensar en su futuro financiero.

Cada vez más mujeres viven solas, no tienen hijos o llegarán a la vejez sin una red familiar cercana.

“Muchos dicen: ‘¿Para qué quiero un seguro si no tengo a quién dejarle dinero?’ Yo les respondo: ¿y tú? ¿Quién te va a cuidar cuando seas mayor? Contrata a tu enfermera desde ahorita. Es mi manera de ver las cosas”.

Proteger hoy para vivir con tranquilidad mañana

Hablar de inteligencia patrimonial no significa obsesionarse con los riesgos ni imaginar tragedias todos los días.

Significa entender que aquello que tomó años construir puede protegerse con decisiones relativamente pequeñas tomadas a tiempo, porque al final, el patrimonio no se mide por el número de propiedades que alguien posee, sino por el valor que tienen para quien las consiguió.

Y justamente por eso, concluye González, vale la pena empezar cuanto antes.

NO TE VAYAS SIN ECHARLE OJO A ESTA INFORMACIÓN: ¿Llevar al perro a la oficina? La tendencia que conquista empresas, aunque también genera dolores de cabeza

Comparte esta nota en:
redaccion_dev1

redaccion_dev1