La Quiñonera transforma el furor mundialista en arte, reflexión y cultura en Coyoacán

Mientras el futbol ocupa la atención del mundo, La Quiñonera propone mirar el fenómeno desde otra perspectiva: como un espacio de celebración, análisis y reflexión cultural.

A través de la exposición colectiva “Al balón le vale m*dres”, este emblemático recinto independiente de la escena artística mexicana reúne a más de 40 creadores para explorar las distintas dimensiones sociales, políticas y culturales que rodean al deporte más popular del planeta.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 19 de julio, reúne obras de artistas de distintas generaciones, entre ellos Franco Aceves Humana, Betsabeé Romero, Néstor Quiñones, Gabriela González y Juan Obando, quienes dialogan con nuevas voces a través de pintura, fotografía, instalación, textiles, video y piezas intervenidas. El futbol aparece como punto de partida para abordar temas como identidad, comunidad, protesta social, migración, desapariciones y conflictos internacionales.

Como parte de la experiencia cultural, La Quiñonera desarrolla el programa “Tercer Tiempo”, una serie de encuentros que combina conversaciones, talleres, música, proyecciones y actividades abiertas al público.

En estos espacios participan artistas, periodistas, urbanistas, activistas, investigadores y aficionados para reflexionar sobre la relación del futbol con la vida cotidiana, el territorio y la sociedad.

Entre las actividades destaca la colaboración con Punto Magnolia, que el 11 de julio reunirá a vendedores populares de Tepito para compartir sus experiencias sobre el impacto económico y social de los grandes eventos deportivos.

También habrá talleres, documentales, torneos de futbol virtual, micrófono abierto y actividades comunitarias que buscan acercar el arte a nuevos públicos.

Ubicada en Santa Cruz 111, en La Candelaria, Coyoacán, La Quiñonera se convierte durante el Mundial 2026 en un punto de encuentro donde el futbol no solo se celebra, sino que también se cuestiona.

Con esta propuesta, el espacio cultural invita a vivir el torneo desde una mirada artística y crítica, mostrando que detrás del balón también existen historias, identidades y expresiones culturales.

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